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OPERACIÓN
DE NARIZ La
cirugía estética de la nariz o rinoplastia es uno de los procedimientos más
utilizados en cirugía plástica y es también una de las más difíciles, pero
a su vez, más imaginativas, creativas y artísticas de todas las intervenciones
estéticas. La
nariz ocupa el lugar más prominente de la cara y por ello ha sido fuente de
innumerables dichos bien conocidos y ha llamado la atención de muchos
escritores a través de las diferentes épocas. El
cirujano plástico de experiencia sabe que debe tener en cuenta la motivación
psicológica del paciente y las actitudes sociales asociadas. El
objetivo final de toda cirugía plástica es el de contribuir al bienestar y a
la felicidad de la persona que desea ser operada. El
cirujano plástico aspira a ofrecer el mejor servicio al paciente y obtener el
mejor resultado posible. Es imprescindible la clara comprensión de las
expectativas del paciente. Algunos, pueden tener un punto de vista objetivo de
su deformidad y esperan un resultado razonable dentro de los estándares estéticos
aceptados. Otros, pueden tener una idea igualmente clara del problema pero
desean una modificación que no sería estética ni armoniosa con esa cara; o
bien esperan resultados que exceden las posibilidades de la cirugía para esa
nariz en particular. A
veces las expectativas del paciente se extienden más allá de los cambios físicos
producidos por una rinoplastia. Ellos suponen que otros problemas personales,
familiares o profesionales se resolverán por arte de magia por la modificación
quirúrgica. Aunque el contexto social se ha visto mejorado con una reinserción
más aceptable luego de una cirugía. El
cirujano plástico desde la primera consulta debe aclararle al paciente todas
sus dudas, disipar sus miedos, explicarle los diferentes procedimientos y, sobre
todo, ser absolutamente sincero después de haber evaluado todas las
posibilidades y consecuencias, desde convencerlo de que no necesita una cirugía
hasta sugerirle con tacto que la nariz que pretende no es la que se adecuará a
su cara. Si
bien es cierto que se puede tener una idea de la nariz que se tendrá a través
de dibujos realizados sobre una fotografía, haciendo una máscara de yeso o
mediante computadoras, debe tenerse bien presente que cualquiera de estos métodos
no nos asegura el resultado, pues son sólo una base o un proyecto sobre el que
trabajará el cirujano y sobre el cual incidirá la reacción del paciente. La
belleza de un rostro es un concepto abstracto relacionado con la simetría, el
equilibrio y la relación armoniosa entre sus diferentes segmentos. El
equilibrio de los componentes faciales es fundamental. Una nariz bella pero
larga puede ser desproporcionada en una cara pequeña y viceversa. La
operación de nariz se asemeja a la obra de un escultor solo que a diferencia de
quien trabaja el mármol, el metal o la madera a cielo abierto, el cirujano plástico
trabaja con material viviente, con una serie de tejidos diferentes en su calidad
y textura, como lo son la piel, las mucosas, los cartílagos, los músculos y
los huesos; y todo ese trabajo lo realiza a través de pequeñas incisiones por
dentro de la nariz, y en un estrecho conducto que va creando y por donde
introduce su delicado instrumental para realizar su escultura. Mediante
esta operación se puede reducir o incrementar el tamaño de una nariz, cambiar
su forma, reducir una giba o el ancho de una punta o de la base nasal o
modificar los ángulos entre la nariz y el labio superior o entre la frente y la
nariz. Asimismo se pueden solucionar problemas respiratorios nasales corrigiendo
las desviaciones del tabique nasal. Es
conveniente esperar a que se haya completado el desarrollo (16 años) para
operar una nariz, aunque si el defecto lo justificara puede hacérselo antes
(12-13 años). Luego
de esta introducción puede ser necesario aclarar algunas dudas.
¿ES
DOLOROSA LA CIRUGÍA DE LA NARIZ? No.
Absolutamente. Es algo ya tradicional y clásico, que muchas personas, a las
cuales se les pregunta cómo fue su cirugía, relaten haber
padecido mucho dolor, incomodidad y espanto ante los “golpes de
martillo”. Si bien esto es verdad, hoy en día las cosas han dejado de
ser as¡ por el tipo de anestesia que se utiliza. Pero
no,. . . si Usted piensa que es anestesia general, está
equivocado. La
anestesia general aumenta los riesgos de la cirugía y
el sangrado intraoperatorio, lo que es inaceptable para el paciente
y el cirujano. La
neuroleptoanalgesia, o anestesia disociativa, es el procedimiento en
cuestión utilizado actualmente. El
paciente es asistido por el anestesista (no es algo que deba efectuar
el cirujano), lo que brinda mayor seguridad. Se coloca solamente un
suero en uno de sus brazos y simplemente a través de él y sin otro tipo de
molestia se realiza la misma. Si
bien el paciente no es consciente en absoluto de lo que ocurre,
puede responder a órdenes simples y aún hablar, aunque
posteriormente refiera no recordar absolutamente nada. Una
vez hecho esto, el cirujano puede efectuar la anestesia local. El
resultado? . . . Nada de molestias, nada de recuerdos, nada de dolor.
¿CÓMO
SE EFECTÚA LA CIRUGÍA? ¿QUEDARÁN CICATRICES? La
operación se efectúa a través de las fosas nasales, sin tocar la piel, lo que
evita cualquier tipo de cicatriz. La
rinoplastia es un procedimiento muy exigente para el cirujano, ya que
como se comprende, la misma se realiza por el tacto ya que es imposible la visión
directa. Muy
pocas veces es necesario realizar algún corte en la piel,
algunas veces se utilizan para cerrar orificios nasales
muy amplios y aún así no quedan cicatrices.
La
nariz es una es una estructura osteocartilaginosa y tridimensional. Toda
vez que variemos su tamaño, deberemos hacerlo no solo en el
largo sino obviamente en el alto y en el ancho. Debemos respetar las
proporciones estéticas. Por ejemplo, si tenemos un dorso nasal prominente
y nosotros lo bajamos para hacerlo recto, sin efectuar otro
cambio, obtendremos un dorso chato con una nariz visualmente ancha, por lo
tanto debemos también angostarla Es
por eso que los "martillazos" sirven para realizar fracturas óseas
controladas para poder dar la forma deseada.
¿TODA
NARIZ QUE HA SIDO SOMETIDA A CIRUGÍA ESTÉTICA, DEBE QUEDAR TAN RESPINGADA Y
ARTIFICIAL? No,
para nada. Todo depende del gusto estético de su cirujano. Por
lo general, las narices finas en exceso en sus puntas,
muy respingadas y muy chicas, estaban de moda en las décadas del '60
y del '70. Hoy
en día la tendencia es la naturalidad, o sea; dorso recto, punta
recta, proporcionada a los rasgos faciales y raciales. La
gente que la vea posteriormente a la cirugía, debe notar en Usted
cambios, la verá mejor, le preguntará por su peinado, o su maquillaje,
pero seguramente no será su nariz el objeto primario de su atención.
Y esto está bien, es más, es lo mejor que le puede pasar, ya que
quiere decir que su nariz guarda armonía con el resto del rostro. No es
algo artificial impuesto en el medio de la cara.
¿LLEVO
ALGÚN TIPO DE VENDAJE O TAPONAJE EN EL POSTOPERATORIO? Sí.
Se colocan cintas hipoalergénicas y una placa plástica
maleable, a manera de yeso. Este vendaje debe permanecer alrededor de
una semana. El
taponaje dentro de las fosas nasales se coloca sólo si se
operó también una desviación de tabique concomitantemente con la estética
nasal.
No.
Por lo general no, salvo que lleve taponaje por 48 hs. Analgésicos
las primeras horas, pues prácticamente no hay dolor. Lo
que sí aconsejo son antiinflamatorios para reabsorber
más rápido los hematomas.
Sí,
es probable que la inflamación sea marcada. A pesar de que existen
pacientes que tienen poco edema, éstos son los menos. Además
de la inflamación existen los hematomas. Pueden haber más o menos,
pero siempre estarán. No son una complicación. Son
una consecuencia lógica de este tipo de cirugía. No obstante éstos
desaparecen entre los 15 y 20 d¡as. La inflamación es más prolongada:
si bien Usted se verá muy bien al mes de la intervención, para el cirujano
la misma persistirá (aunque en forma imperceptible) por varios meses. Por
lo general con 48 horas de reposo en su domicilio es suficiente. La
nariz en el postoperatorio no suele ser dolorosa. Sin embargo el impedimento es
estético y depende más del paciente que del cirujano. Si
Usted no tiene inconvenientes en mostrarse con su vendaje, no habría
mayores problemas para su actividad laboral.
No
es lo habitual en la operación de nariz, pero si en pos de la perfección
se requieren retoques, éstos se pueden efectuar sin ningún
tipo de problemas y cuantas veces sea necesario, con un poco
de anestesia local y en poco tiempo. Por supuesto sin cicatrices u otro
tipo de marcas.
No
es aconsejable, ya que la inflamación inmediata a la cirugía distorsiona
los otros rasgos y hace imposible por ejemplo una operación de párpados
en el mismo acto. Sin
embargo existe una excepción que merece una especial mención. Muchas
veces asociado a una nariz grande, existe un mentón muy pequeño, y
para mejorar el perfil con solo la rinoplastia no
alcanza. Es por eso que el cirujano plástico tiene la obligación de
aconsejar al paciente sobre la colocación de una
pequeña prótesis de mentón en el mismo momento de la operación de
nariz. La
colocación de la prótesis de mentón es muy sencilla y
se realiza en pocos minutos.
No,
decididamente no. A pesar de ser una intervención más pequeña comparada,
por ejemplo con un lifting, es tal vez la más personal
de todas. Es
una de esas operaciones en las que el cirujano pone más arte que técnica
y obviamente no todos somos iguales. La creatividad y el gusto es una condición
particular del individuo. No se aprende.
Por lo tanto ycomo consejo, antes de operarse hable detenidamente
con su cirujano sobre el posible resultado y observe en
fotos, pregunte. Su
operación de nariz no es una decisión para tomar a la ligera. |
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